Exige que la alta dirección revise periódicamente el sistema de gestión de SST para asegurar su eficacia.

En particular según el apartado b) – Cambios en necesidades y expectativas de partes interesadas, la revisión debe considerar:

  • Cambios en requisitos legales y otros requisitos, por ejemplo nuevas leyes, modificaciones normativas, compromisos voluntarios, etc.
  • Evolución en las expectativas de trabajadores, clientes, autoridades, sindicatos, comunidad, etc.
  • Impacto de estos cambios en el SST y en la planificación estratégica.

Por ejemplo una nueva legislación sobre trabajos en espacios confinados obliga a modificar procedimientos y formación.

Según el apartado d) – Información sobre desempeño y cumplimiento legal, la dirección debe analizar:

  • Indicadores clave del desempeño en SST, tales como accidentes, incidentes, uso de EPI, etc.
  • Tendencias que evidencien mejora, estancamiento o deterioro.
  • Cumplimiento de requisitos legales y otros requisitos, incluyendo los resultados de auditorías internas y externas.
  • Evaluaciones de cumplimiento, según cláusula 9.1.2.
  • Incidentes legales o no conformidades detectadas.

Por ejemplo: una tendencia positiva en reducción de accidentes, pero incumplimiento puntual en formación obligatoria detectada durante una auditoría de certificación.